Cinco fases. Alcance fijo, presupuesto cerrado, fechas claras, demos en vivo cada dos semanas. Lo que prometemos lo entregamos — y lo que no, lo decimos antes, no después.
Una llamada de 30–60 minutos contigo y tu equipo clave. Salimos con un diagnóstico, no con una propuesta genérica.
Si decides avanzar, en 5–7 días entregamos un plan de batalla detallado: alcance, fases, equipo, fechas y precio cerrado. Tú lo apruebas o lo ajustamos hasta que cierre.
Sprints de dos semanas con demo en vivo. Diseño, código y datos avanzan en paralelo, no en cascada. Verás resultados antes de que termine el mes — no al final del proyecto.
Lanzamos en horario controlado, con plan de rollback, monitoreo en vivo y soporte presencial las primeras 72 horas. Cero "deploy y a ver qué pasa".
La pelea no termina en el deploy. Te incluimos 30 días de bug fixes y, si lo decides, retainer mensual para mejoras, mantenimiento y nuevas funciones bajo el mismo contrato.
30 minutos, sin compromiso. Te diagnosticamos qué frente atacar primero y, si tiene sentido, cotizamos en 48 horas.